“La tragedia de los comunes”. LOSQUEQUEDAN. 05/04/2013.

COMENTARIO.
Tragedia de los comunes es una propuesta basada en un juego modificado que responde a nociones interactivas, sociales y relacionales. Cuestionando el papel pasivo y las expectativas “del espectador que observa”, esta performance, propone una situación a partir de la cual potenciar la autonomía de los participantes y tratar aspectos de la conducta de comportamiento del individuo y la dinámica de grupos pertenecientes al campo de la psicología y la sociología. Aspectos como la adopción de roles a partir de la interacción de un grupo, el interés propio, la cooperación, la colaboración y los procesos de toma de decisiones. El objetivo último del proyecto es la construcción de un espacio para la relación social.
El título del trabajo está extraído de un dilema descrito por Garret Hardin en 1968. Describe la situación en la que varios individuos, motivados solo por el interés personal y actuando de manera independiente pero racionalmente, terminan por destruir un recurso compartido limitado aun cuando su beneficio general reside en la conservación de dicho recurso.
El que lleva camiseta de color rosa sabe más de lo que dice. Uno  de ellos es una chica y usa móvil iPhone. Quien lleva camiseta verde miente. Dos se coinciden en gustos.  Aquel que lleva gafas establece un juicio sobre el número 10. El que no ha dicho nada resulta más sospechoso que ninguno. Los últimos serán los primeros.
En este trabajo se pone de manifiesto algo que sucede cotidianamente, lanzamos y establecemos criterios o juicios sobre la gente a priori, a simple vista. No sabemos bien porqué pero los gestos, el físico o  la actitud de una persona desencadenan este comportamiento en nosotros.
En la tragedia de los comunes se pide la colaboración del público para desenmascarar a tres impostores entre los diez personajes que forman el elenco. Al comenzar la obra cada uno de ellos ocupa una silla elegida al azar, incluso a veces ayudados de los propios espectadores. En cada silla se encuentra un sobre con una palabra menos en tres de ellos donde puede leerse “IMPOSTOR”. Este impostor debe inventarse una palabra como el resto de compañeros para no ser descubierto y aquí comienza el juego…
Mi crítica personal a esta obra es que opino que podría haber estado mejor resuelta, su argumento está un poco vacío. Aunque dependa en parte del público, en esta ocasión el argumento propuesto era bastante simple. Frases que carecían de contenido argumentativo eran el apoyo de los personajes para crear un ambiente de sospecha y desconfianza. El nivel del discurso entre los personajes era muy bajo. Esperaba encontrarme con un planteamiento donde el espectador tuviera más criterios para juzgar, no simplemente por trivialidades o simple impresiones que no llevan a ninguna parte, aunque esta sea la intención del director.
Lorena Rodríguez Cea